martes, 25 de mayo de 2010

2.

Que la comparecencia en el Senado de Montilla y otros presidentes de comunidades, algunas de ellas con una segunda lengua oficial, nos cueste a todos los españoles 6.500 euros -163 euros el minuto-. No se puede pedir a la ciudadanía que acepte que se le rebajen sus expectativas de vida, su sueldo, las prestaciones que recibe del Estado. cuando "la casta" ni tan siquiera es capaz de renunciar por una tarde a su derecho a usar una segunda lengua en lugar de usar la lengua común, que es lo lógico cuando alguien pretende conversar -¿Montilla pide la cerveza en catalán cuando se da una vuelta por Nueva York?- y que además supone un gasto a todas luces innecesario.

El artículo 3.2 de la Constitución dice: "
Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos."

No se podría, amparándose en este artículo, ya que la lógica no parece funcionar, llegar a la conclusión de que el catalán o el gallego son lenguas oficiales en sus comunidades autonómas, pero no son lenguas oficiales de los dirigentes de esas comunidades haya por donde pasan.

Vuelvo al ejemplo anterior: si para Montilla es más cómodo -y lógico, y barato y eficaz-, cuando pasea por Manhattan, pedir una cerveza en inglés en lugar de contratar a un traductor "catalán-inglés, inglés-catalán" por qué no podemos exigirle igual búsqueda de la eficacia cuando ejerce de gestor público.

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